jueves, 19 de enero de 2012

LA VIDA SIGUE. LA OTRA CRÓNICA

Lunes, 16 de enero de 2012

Después de la extraordinaria victoria del Puertollano Fútbol Sala frente al Inter Movistar, nos creímos dioses. De repente, nos veíamos consiguiendo lo que parecía imposible. Contra los pronósticos de mucha gente, incluidos seguidores incondicionales, les hacíamos el segundo roto a los componentes del mejor equipo del mundo.
            Después de la derrota abultada en Pamplona ante los navarros que ya nos machacaron en casa, de repente nos sentimos fatal. Somos vulnerables, polvo que vuelve al polvo. Me duele mucho escuchar a amigas y amigos abatidos que es lo normal, que perdamos ante uno de los grandes, porque somos pequeños.
            Me sume en la tristeza que haya muchas personas que empiecen a decir que qué lástima que se haya ido Mendiola. Que Borjita es muy joven, que si esto que si lo otro. Y no se engañen. Los chicos del Puertollano Fútbol Sala son, afortunadamente, humanos.
            A los humanos nos distingue del resto de los animales, la capacidad para reír. Sí, la risa es humana. Esbozar una sonrisa es la forma más clara de demostrar que somos homo sapiens-sapiens. Las lágrimas se les caen en momentos de ansiedad o terror a los animales. Yo he visto a mis perros y mis gatos llorar ante un momento de tensión y a una cierva derramar su llanto en el momento de caer abatida por un disparo.  
Pero estos humanos que juegan esplendorosamente al fútbol de cancha tienen debilidades. La primera es estar compitiendo sin ganar un duro. Esperando que se resuelva su futuro económico, porque la mente nos juega malas pasadas si pensamos en el enorme esfuerzo que se hace sin compensación.
            Ya el año pasado fueron capaces de ascender sin cobrar, arropados sólo por una afición que también tiene sus problemas y a la que la crisis, estoy seguro, les impide hacerse socios a miles en los clubes de la provincia.
            Porque Borjita y sus compañeros son maravillosos y no se merecen que les ahondemos la herida dudando de su capacidad. El Pozo y el Triman han sido claves, lo van a ser para el futuro. Para que se den cuenta de que en los juegos se gana y se pierde. Ahora, a descansar en este parón por la Copa. Ya verán qué final de temporada nos espera. Lo pronostico.
            Esta semana hemos tenido derrotas dolorosas. Los chicos del Puerto B se han dejado 3 puntos. Pero es que también lo hacen por altruismo. Por el deporte en sí mismo. Tienen mucho futuro por delante. Son jóvenes y tienen que alternar el juego con su propio equipo filial y el primer equipo, diezmado por las lesiones y las sanciones. Todo volverá también a su sitio. Sus victorias nos seguirán llenando de orgullo.
            Siempre hay por qué reír, por qué llorar, eso canta Julio Iglesias para terminar diciendo que la vida sigue igual. Pero la vida siempre es la misma y siempre diferente. Para seguir sonriendo, vamos a empezar por el Reale Ciudad Real. Los chicos de Jesús Muñiz tienen afinado el tiro y las canastas caen en casa y fuera.
            Desde la máxima humildad, ahí están con 7 victorias ya, escalando puestos en la clasificación poquito a poco, consolidándose como unos grandes. Y es que da gusto verles jugar al baloncesto. Con gente muy joven y que tiene mucho que decir todavía en la liga EBA. En Torrejón ni se lo esperaban, y se trajeron el triunfo.
            Y, por supuesto, la gesta del fin de semana fue, sin duda, el empate del Betis con el Barça, claro, hasta que los árbitros empezaron a compensar. Se perdonan segundas amarillas, se pita la última de tres manos como penalti, se echa a un jugador y así el Barça y el Madrid, que no son ni mucho menos lo que han sido, siguen adelante, con la connivencia de los árbitros.
            A los árbitros, precisamente, estamos acostumbrados en el Puertollano, pero esta vez no consiguieron cargarse el partido ni impedir que en Lorca, querida ciudad que se recupera del terremoto que la destruyó en gran parte, los del Puerto se trajeran una victoria que les deja a nadita de los puestos de play – off.        
De momento, quintos. Para mí, betipuértico hasta la médula osea, van a seguir subiendo en la clasificación. Porque estas Termópilas están ahí para ser conquistadas. Y no me comparen con los espartanos, no, por favor, a mí con los persas, que finalmente, aplastaron a esos ultras.
            Yo, nada más terminar el partido, les dediqué una copla:
Al Barça tan estupendo,
en Segunda y en Primera,
es el Betis de mi alma
el único que le juega.
A pasar buena semana.

jueves, 12 de enero de 2012

MARCHA TRIUNFAL

            LA OTRA CRÓNICA DEL 9 DE ENERO DE 2011

            No se extrañarán, amigos y amigas, si empiezo esta crónica con triunfalismo. Tenía muchas ganas de hacerlo, de comenzar una semana y mi primera parrafada del año muy contento. Es que tengo motivos. Y hay que empezar por recordar una goleada de escándalo.
            Porque este fin de semana, en lo deportivo, comenzó el jueves. Era la víspera de reyes. Niños y niñas escribían a toda prisa su carta a los Magos o repasaban mentalmente las que ya habían sido enviadas. Otros, aunque no las plasmáramos en papel, por aquello de que ya somos mayores, cada vez más, también habíamos pedido un milagrito a Melchor, Gaspar y Baltasar.
            En esta provincia, tan castigada por la crisis en cuanto a clubes se refiere, todos pedíamos que la lotería, la primitiva, los euromillones o una herencia de América, permitiese a nuestros equipos salir adelante del pozo sin fondo de la miseria. Yo, desde la ciudad minera, suplicaba a los mágicos enviados de Oriente que nos trajeran oro.
            No se nos olvida que hubo ya unos emires que anunciaron su llegada con las estrellas de los petrodólares y nos quedamos esperando con nuestro carbón. Porque, no nos engañemos, nuestro petróleo lo pagamos a precio de diamante. Ni fueron reyes, ni fueron magos. Por eso, ahora, lo pedíamos de corazón.
            El incienso lo pusieron los chicos del B. El equipo de Tercera División se enfrentó al Madridejos con el recuerdo amargo de que casi les privaron del ascenso. 6 goles a 0.
            Una sarta de tantos en la que brillaron los ases que son el futuro del Puerto y, temo y deseo, de otros equipos importantes. Ahí estuvieron Héctor, Juanfri, Yerai y todos en general. La cruz estuvo a punto de llegar el domingo, frente al Marchamalo, que se adelantó dos veces con fortuna mientras los filiales fallaban lo indecible. Al final, un empate que supo a gloria, a cuatro minutos del final.
            De taquicardia a sufrimiento fue leer la narración del partido de Segunda B que nos mandaba, por twitter, Julio García. En Villanueva, los locales se adelantaban a los 20 minutos y todos los fantasmas y los demonios me alicataban las teclas del ordenador. Menos mal que se pusieron las pilas los Magos para seguir atendiendo nuestras rogativas. Y nos dejaban un penalti de regalo que significó el empate. Enfilando el final otro fallo defensivo de los extremeños y gol que, tras unos larguísimos minutos finales, más 5 de añadido, les daba la victoria a los de Zúñiga.
            Y nos ponemos sextos, fíjense por donde, pasando por encima del Sevilla, que tanto daño nos hizo a los puertobéticos con la manita que nos metió al norte de la villa hispalense. 
            Y como el propio adjetivo con que me califico indica, el Betis sumó por la tarde del día 8, su tercer partido sin perder y se pone un poco más lejos de la cola del descenso. Le ganó por dos goles no exentos de sufrimiento, de fallos, de paradas increíbles de Casto y de un juego brillante y alegre, de los más agradables de ver y de penar en Primera División, a un Sporting de Gijón que tiene muchísimos problemas.
            Pero no me olvido de la mirra. Era una gomorresina muy apreciada en la antigüedad. Ahora sólo se emplea para hacer sahumerios, aunque es muy buena para muchas cosas. Diluida en vino y en ungüentos se emplea para notificar y para embalsamar. Pues no fue un bálsamo el partidazo que tuvimos la enorme suerte de vivir en el Pabellón Antonio Rivilla.
            A mí ya me parecía muy importante antes de empezar. Era jornada económica y, pese a que soy socio protector y mi entrada ya va en el carnet, les regalé a mis hermanos sendas entradas para ver el Puertollano Fútbol Sala frente al Inter Movistar.
            Todos teníamos en la memoria cuando el entonces Interviú Boomerang ganó en la ciudad de la energía, el título mundial del fútbol de cancha. Muchos recordaban, mi hermano Bernardo entre ellos, que hace 5 años apoyaron al equipo al que el sábado, día 7 de enero, iban a silbar.
            No era por nada. Al Inter se le quier aquí y se le respeta por su historia, la más laureada del fútbol sala en el mundo. Pero jugaba contra los nuestros. Y los de David Ramos estuvieron rozando la perfección.
            Sin embargo, la semana se había complicado mucho. Era el primer encuentro tras el parón navideño, todavía quedaban molestias en algunas piernas con sus correspondientes músculos, tendones y ligamentos, a lo que se sumaba la marcha del portero Mendiola. Borja, nuestro Borjita, iba a ser titular y esa responsabilidad puede llegar a ser verdaderamente terrible.
            Porque enfrente estaban los grandes. Amado, Schumacher y un joven y extraordinario Batería. Y jugaron a por todas. Pero se encontraron con una perfecta tela de araña defensiva. No les dejaron llegar, a pesar de que se multiplicaban y crecían como animales bíblicos, y por esa velocidad extrema marcaron su gol, el de los madrileños, entre una marabunta de hombres ante la portería del canterano.
            Porque los otros 5 goles del partido los marcaron los del Puerto. Empezó Nano, que abrió el marcador, reivindicándose como jugador importante, le siguieron dos de Cuco, uno de Pedraza y el quinto, de Robert. Y al lado todo un equipo que parecía más compacto, más grande, más maravilloso. Pero permítanme que destaque la labor del mister, porque Ramos tiene la culpa de que se hayan quitado todos los complejos de la categoría, que hayan superado la eliminación de las Copas y la última derrota tan dolorosa en Murcia.
            Y sobre todo, déjenme que le haga el homenaje más sincero, de admiración y afecto, a Borja, el portero, que se desentendió de las presiones y asumió su responsabilidad con una madurez impropia de su extraordinaria juventud. Es un enorme portero, a la altura de los mejores de la Primera División Nacional de Fútbol Sala. Es de oro. Algunos lo sabíamos ya. Otros se van a enterar y, mucho me temo que, o sale un patrocinador, o Mendi no será el último en aprovechar la oportunidad de, sencillamente, ganar dinero.
            Patrocinio ya para estos equipos que siguen interpretando el Himno a la Alegría. Gracias, Magos de Oriente. Gracias, deportistas. Quiero seguir dando las gracias. Ojalá pueda.

viernes, 18 de noviembre de 2011

A CASI VEINTE DE NOVIEMBRE

Noviembre se obstina en llover
más hojas amarillas que agua destilada
y mientras crepitan mis suelas
el fresco se acompasa casi a tientas.
Vienen y van comicios que se asfixian,
caducan los otoños que he vivido
y el tiempo es tan azul y tan angosto
que no tengo caminos que ofreceros.
Sin embargo, presento lo que tengo
y mis dedos se anegan en mis pies.

sábado, 15 de octubre de 2011

“LAS BODAS DE RAMÓN Y MONTSERRAT”

Opereta di camera in cinque cuadri.
Libretto da
Benjamín Hernández Caballero


Cuadro Primero
LA NOVIA:

Te miro y me despiertan las estrellas.
Te pienso y me domina la frescura.
Todas las fresas son ahora más dulces
y las rosas nos gritan sus colores.

Desde tu carne brama la esperanza
y la dicha se aferra al infinito.
Se turnan la razón y la locura
y gana siempre el corazón tremente.

Te sueño y ya me niego a despertarme.
Te hablo y se me vuelan las palabras
y me asomo otras veces en tus ojos
para poder mirarme con tu aroma.

Te llamo y me contesto con tu lengua.
Te alejo y apareces en mi pecho.
Me entrego a ti y adoro tus caricias
mientras mi espalda agota tus abrazos.





Cuadro Segundo
EL NOVIO:

Eres mi novia porque el cielo quiere,
porque quieren mi pecho y mis sentidos,
porque así lo desean las palomas
y así lo dictamina el universo.

Tú ya eres yo y yo te pertenezco.
Te habitan mis deseos y mis labios,
te proclaman mis ansias y mis dedos,
te reclaman mis manos y tus lunas.

Me he mudado a tu seno delicioso,
a tu piel, que es mi casa y mi futuro.
Vivo en tu propia vida inacabable
y he perdido la llave para siempre.

Eres mi esposa porque no concibo
otra vida, otra fuerza ni otra cama.
Tu esposo soy porque es imprescindible
seguir viviendo dentro de tu boca.




Cuadro Tercero
BRINDIS. Soneto:

Vamos a alzar las copas de buen vino
llenas con el licor de la sonrisa,
mecidos por la danza de la brisa
que os hace dulce y bien vuestro camino.

Ya que estáis entregándoos al destino,
despojad vuestros besos de la prisa,
sin partiros la piel ni la camisa,
tan suave como el mármol clandestino.

Me pierdo en vuestro amor efervescente,
deslumbrado con la sinceridad
que surge como luz del corazón.

Así sigo brindando alegremente
por vuestra más azul felicidad.
Montserrat se ha casado con Ramón.



Cuadro Cuarto
CAVATINA:

El novio estaba soñando
con el frescor de las sábanas
y una multitud de pájaros
manaba luz de sus alas.

Sobre el techo de la alcoba
bellos ángeles montaban
su guardia de hierbaluisa
con adornos de guirnalda.

La novia llegó a la puerta
desbordada de nostalgia.
El cielo se puso púrpura
y se agotaron las lágrimas.

Cuando le dio el primer beso,
las llamas se hicieron agua.
Un latido de locura
les sonó por las entrañas
y el calor de los abrazos
alborotó las almohadas.



Cuadro Quinto
INVOCACIONES MÁGICAS:

Id a contárselo al árbol,
que llame a la madrugada,
que se lo diga a los ríos,
que lo grite a las montañas,
que lo comunique al viento,
que se lo silbe a la grama,
que lo susurre al subsuelo
para que lo sepa el alba.

Que las estrellas bendigan
vuestro futuro con calma.
Nada os puede hacer ya daño:
la magia está derramada.
Está conjurado el tiempo
y la vida conjurada.


                                                                              Puertollano, 18 de agosto – 15 de octubre de 2011

                                                                             Benjamín Hernández Caballero.

lunes, 3 de octubre de 2011

HECHIZO DE BODAS DE ESTER Y EL CANO

Que el amor llene el aire,
que la luz llene el espacio,
que se curen los duendes malheridos
y vuestra fiesta nos ayude a conjurar las penas.
Que toda la alegría os inunde
de calma y de esperanza,
de pasión y de arte.
Que seáis siempre capaces
de contar con la sonrisa,
de fabricarnos la ilusión.
Hoy, al emprender el camino
que os llevará al futuro,
quiero hacer un sortilegio
de amistad y de dicha.
Para que nada os falte,
para que todo os llegue,
para que el mundo entero
se os entregue.
Que el amor llene el aire
y la luz el espacio.
Que os queráis para siempre
y que siempre os queramos.
Dadnos vuestra amistad,
sed felices por siempre.
Que el sol y las estrellas
os bendigan de fuerza.
Que la luna os impulse
de amor y de ternura.
Para toda la vida,
para toda la lucha.
Todos nuestros duendes malheridos
Temblarán con la fuerza de los besos
Y las sombras se irán de los espacios
Que llenaréis de roces y caricias.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Sonatilla otoñal

Me ilusiona pensar que ya no estoy pensando
y me asombra la fuerza con que me contradigo.
El porvenir y el mundo me parecen absurdos
por no poder dejarte, ni abrazarte, ni verte.

Bajo la potestad de tus labios no siento
cómo se me pronuncian tus silencios terribles,
ni cómo se almacenan las sombras en mi almohada,
ni cómo se me nublan mis cielos infinitos.

Cuento sílabas, comas, cesuras y hasta acentos,
me pierdo en la certeza de mis alejandrinos
y el corazón se para de lucha y de deseo
mientras la voluntad se cansa de negarte.

Esta razón que muere sin haber existido
tiene colores rancios bajo tu madrugada.
Mi noche no es oscura por tratar de ocultarme,
sino por la impotencia de soñarte y callarlo.

martes, 13 de septiembre de 2011

LAS ROSAS DE LA NECESIDAD

Poemario en memoria de
Milagros Hernández Caballero.
 

 

I

Después de ti el mundo no transcurre
ni se quejan las nubes en la tarde.
Tras el latido último, las sombras
nos anulan la mente,
nos congelan la risa.

Después de ti la noche se hace eterna
y se anegan de lágrimas las manos,
de calor doloroso las mejillas,
de tristeza sin fin,
de amargura terrible.

Después de ti se me agota el destino,
me repudia la vida y me da miedo
no notarte tan cerca como siempre,
no dejarte mis penas,
no prestarte mis ansias.

Después de ti me cansa el horizonte
y no tengo ilusión por lo que viene
por no poder contarte lo que siento,
porque lloro manadas de emociones
por lo que en ti se pierde.

Te echo tanto de menos que no quiero
que se me escape tu retrato en ciernes;
y desgasto tu foto por tocarte,
por verte como eras,
por saberte la misma.

Después de ti no encuentro las palabras
que describan tu vida
de madreselva breve
ni consigo el recuerdo
que me deje pensarte.



II
¿Dónde tu corazón?
¿Dónde sigue latiendo?
¿Dónde tus ojos, dónde
están mirando cosas?
¿Dónde tus entrañas queridas
se quedan enganchadas?
Tus queridas entrañas
y la luz de tus manos...

Todo es ya sólo sombra.
Todo es ya sólo nieve.
Frío dentro de ti...
Vida que sigues dando...

¿Dónde...?




                         III        
Hermana. Amiga mía.
Sol del pan. Sol del sol.
Hermana. Hermana. Mía.

La vida se ha cerrado
con un ruido silente.
La vida, hermana mía,
no te conoce ya.

No sabe que tu fuiste
un revuelo de risas
y un rebaño de lágrimas.
No sabe que soñaste
un viento de vacío.
No sabe que tu pelo
era fuente de noche
y fulgor de cristales.

No te conoce el mundo.
Amiga mía. Hermana.
Y yo tampoco puedo
conocerlo. Tampoco
soy capaz de encontrarle sentido.
Y me pierdo por calles
que antes había pisado
porque no estás, hermana,
en mi casa, conmigo.



IV
¿Cómo saber si existes de otra forma?
Si ya no te sienten mis mañanas
ni te huelen mis manos.
Si no puedo tocarte más que en el sueño,
si no puedo mirarte
ni perderme en tu boca.

Una pared de humo y desmemoria
me oscurece tu imagen.
Sólo puedo notarte cuando olvido
y únicamente el viento
me arrastra tu perfume.

Una venda de precaución inútil
me impide gritar y desgranar tu nombre
en multitud de sílabas.

Muerte de todo,
que sepultas mis rosas necesarias
y la mentira de cualquier creencia.
Deslúmbrame. Revive.
Un instante siquiera.
Que pueda respirarte y que me dejes
hablar a tu silencio irrefutable
y me asombre tu risa nuevamente.



V Copla
Cuerpo que ya no tiembla.
Frío sin sed
y los ojos cerrados,
clavados, clavaditos
en una pared.

Caballos sin espinas.
Rosas sin crin
y un resplandor de besos
de fin a fin.

Alterada la carne.
Rota la sien
y una fiebre de tierra
que se vuelve a caer.
¡Qué suerte que me quieras también!

VI

Una luna errante se me aparece

Y todos los muertos me nacen de nuevo.
La infinitud del mar no es nada
si imagino tus sueños. No es nada
si me vienen los ojos de tus ojos.

Es el dolor atroz que surge tras tus besos,
la caricia sutil que brota de tus árboles.
El lento palpitar de tu pulso de muerta,
acciones inconscientes de sueño sin estrofas.

Sin tu mirada,
que era capaz de consolar
al mismo color negro;
sin la gentil certeza
de ser siempre tú misma,
me quedo minusválido
para cualquier querer.

Hasta que me nazcas otra vez.


      VII FINAL


Pero tú duerme. Olvida.
Reposa dulcemente un descanso sin prisas.
Que las alas doradas de los escarabajos
te conviertan en tierra.
Tierra buena, tan fértil
como los despertares.
Tierra que a mí me sirva
para oler a escondidas.

Duerme.
Transfórmate en un siglo
de velas desplegadas
o en una madrugada sin espuma.
Conviértete en azul,
en flor desmesurada,
en lluvia de calor.

Duerme.
En tu sueño no habrá más despertares.
No habrá más que un diluvio
de frutas sumergidas,
de nostalgias suaves
y de estruendosa paz.

Duerme.
El mundo no transcurre
ni se quejan las nubes a la tarde.
La risa congelada
se disuelve despacio
y se queda entreabierta,
como los pájaros de sílex del pasado.





Duerme.
La vida es un peñón afilado
que corta el cielo de nata
de nuestra primavera desigual.
No te preocupes:
la eternidad se ha comprimido
y es infinitamente breve.
Las sombras nos anulan
y el futuro es delgado y se sostiene
en dos huesos desnudos
que imaginan difícilmente el tiempo.

Duerme.
Un año más, este junio apagado
en dolor de tormentas,
como todos los años
desde que tú naciste,
tengo tu misma edad.

Duerme, Mila.

                      Benjamín Hernández Caballero
                            Junio de 1.998

   

NOTAS:

Esta pequeña colección de poemas, dolorosamente escritos desde noviembre de 1997 hasta junio de 1998, nace en principio como una imposición autónoma que se resuelve en incapacidad. Cada verso, emocionalmente, me costaba muchísimo y los manuscritos, ya destruidos, son una multitud de garabatos y tachones, sobre todo al principio.
         Algunas estrofas de los últimos poemas fueron surgiendo al azar. Un verso hoy, otro el mes siguiente, fueron encadenándose hasta que el tiempo me permitió aliar nuevamente la inspiración oscura con el trabajo y la técnica.
         Mila nació el 28 de mayo de 1966, prematura de peso y al borde de la muerte. Pero diez días después se recuperó y la disfrutamos algo menos de 32 años. Al llevarle yo sólo once meses, desde el 28 de mayo al 17 de junio, teníamos, oficialmente, la misma edad y bromeábamos con la coincidencia. Por eso, la dedicatoria que iba a ir al principio, finalmente se añadió como última estrofa del poemario.
         Para empezar, me hacía falta un verso y no me quedaba satisfecho con cualesquiera de los que iban saliendo. Repasando con unos amigos unos cuantos manuscritos y mecanografías antiguas, me encontré con un verso que, curiosamente, había dedicado a Mila en 1988, para contarle un suceso amoroso. Empezaba: “Después de ti el mundo no transcurre/ ni se quejan las nubes en la tarde...”. Me pareció perfecta la repetición “después de ti”, desarrollándose como una lira desigual, en cuyas rupturas de ritmo (tres endecasílabos – dos heptasílabos, salvo otras conveniencias) tenía la herramienta de expresión que necesitaba.
         Para el final, como amante que soy de los argumentos redondos y dado el tono épico que tiene una elegía por mucho lirismo que le queramos poner, recuperé otra vez los versos del principio (144 y 145) y di por concluida la historia de mi pérdida y mi dolor, que es verdaderamente lo que cuento.
         Como me temía, el estilo de la creación primera era inconexo y heterogéneo, fruto de frases que inventaba y me cautivaban momentáneamente. Eran, sobre todo, preguntas a mí mismo, como las del II poema, basadas en la necesidad que tenía -y tengo-, de saber qué receptor tenía los órganos donados por mi hermana. Este cuestionario breve no se me oculta procedente de las Coplas de Manrique.
         Otro canto fúnebre, esta vez hondo, es la petenera (V), que me salió después de escuchar a Carmen Linares y que no pude resistir, con toda su carga lorquiana, al igual que el “no te conoce el mundo”, fácilmente alusivo al Llanto.
         Sobrinos, si no hijos, de Miguel, son algunos endecasílabos del poema IV. Más antigua es la procedencia de algunos versos del poema VII, final, en los que las alas de los escarabajos y el diluvio de frutas sumergidas brotan del Libro de los Muertos egipcio, como el peñón afilado en que se transforma la pirámide de la vida.
         Todas estas influencias se me aparecen ahora, cuando ya está acabado y leído, pero me resultan influjos queridos de maestros amados y no me apetece renunciar a ellos. En cualquier caso, reconozco la esencial carga emotiva, a pesar, incluso, de la calidad general del poema.      


                           
                            Benjamín Hernández Caballero
                                   Corrección definitiva y redacción
                                   de notas el 24 de junio de 1.998,
                                   tras la noche de San Juan.